3. Los movimientos sociales: ¿qué son?, ¿por qué estudiarlos?, ¿cómo estudiarlos?

3.1. Primeras aproximaciones a la definición de los movimientos sociales

3.1.4. Recapitulando: una definición operativa de movimientos sociales

Con los dos elementos introducidos, puede ofrecerse una definición ampliada de movimiento social que sea operativa para guiarse en diferentes casos de estudio. Así, un movimiento social es una acción colectiva  contenciosa  (pueden utilizar otras formas de acción colectiva menos disruptivas, pero su característica más fundamental y más singular lo representa el desafío que generan) y continuada en el tiempo, que nace de la insatisfacción con la actual forma de vida, valiéndose para ello de formas de organización variables –aunque prioritariamente informales–, produciendo interacciones prolongadas con las autoridades, el impacto de las cuales, incluso cuando pierden, produce transformaciones y restructuraciones en las instituciones sociales.

Con todo, en las sociedades modernas actuales existen infinidad de movimientos con formas organizativas y objetivos diferenciables. Una forma de clasificarlos consiste en dividirlos entre movimientos sociopolíticos, movimientos culturales o contramovimientos. Algunos de ellos son de tipo general, esto es, movimientos en el sentido amplio del término (movimiento ecologista, movimiento feminista o movimiento antiabortista). Y otros son movimientos de tipo específico, esto es, organizaciones normalmente más estructuradas que buscan cambios concretos en materias vinculadas a las del movimiento general. Por ejemplo, Greenpeace, una asociación feminista en una universidad o un grupo local de Pro-Vida.