3.3. Los enfoques teóricos de estudios de los movimientos sociales
3.3.5. Propuesta modesta para el estudio de los movimientos sociales
Los elementos de indagación para con los movimientos sociales corresponden a la identificación de los propios movimientos, el estudio de las razones que llevan a su surgimiento, la actividad que realizan y el impacto que ejercen. Las tres primeras cuestiones (identificación, surgimiento y actividad) podrían ser agrupadas en una sola, llamada la lógica de los movimientos sociales. La última cuestión, el impacto de los movimientos sociales, merece un tratamiento específico y diferenciado. Por tanto, de acuerdo con la propuesta que se elabora en este apartado, la tarea de las Ciencias Sociales consistiría en aportar conocimiento sobre los dos aspectos, la lógica y el impacto.
Los diferentes enfoques planteados, pese a sus diferencias, han supuesto avances en el estudio de los movimientos. Cada uno de ellos ilustra aspectos diversos. Obviamente no todos han tenido el mismo éxito a fin de resolver aquello que se planteaban. En primer lugar, muchos de estos enfoques no analizan toda la exhaustividad de los movimientos, lo que aquí se ha llamado lógica e impacto. En segundo lugar, alguno de los enfoques pretende explicar alguna de las tipologías de los movimientos, no su conjunto. El ejemplo más claro se corresponde con el enfoque de los «nuevos» movimientos sociales, que trata de explicar los movimientos que aparecen en las democracias occidentales en el último tercio del siglo XX. Otro ejemplo: la teoría de la movilización de recursos estudia casi de forma exclusiva las organizaciones del movimiento social, lo que hemos llamado movimientos específicos.
Por tanto, los enfoques por sí mismos no son suficientes para el estudio de campo de los movimientos. Se necesita, además, una propuesta de síntesis modesta, pero útil, para ese estudio de campo. En la propuesta de síntesis modesta se combinan tres factores:
- los aspectos ya resueltos por los enfoques;
- otros que se apuntan para su resolución futura;
- aspectos que provienen del estudio de las instituciones políticas y sociales y que refieren al estudio del cambio social en esas propias instituciones.
La lógica de los movimientos sociales
1. Identificación. La tarea implica precisar, en un primer momento, que efectivamente la agregación humana se corresponde a un movimiento social.
La segunda cuestión obliga a precisar las diferencias entre los movimientos en relación con el cambio social al que aspiran. Esto es, identificar a qué tipología de movimiento social se corresponde.
La tercera cuestión se refiere a la identificación de la composición de la base social del movimiento objeto de estudio. Parece, como sugieren los estudios del enfoque de los «nuevos» movimientos sociales, que existe un contraste entre la base de los movimientos clásicos (movimiento obrero, movimiento vecinal o el movimiento sufragista) y la base de los movimientos que surgen a partir de finales de los años sesenta del siglo pasado. Si en los primeros la base social guardaba vinculación estrecha con la clase social (esto es, eran movimientos de una clase social), en los segundos la vinculación se debilita. Como señala Claus Offe (1996) en los nuevos movimientos se encuentra una amalgama entre posiciones sociales diversas, una composición social más heterogénea que incluyó la entonces nueva clase media, el precariado e identidades definidas más allá de estructuras económicas (por ejemplo, mujeres, LGTBI+, minorías, etc.).
2. Surgimiento. Este es uno de los aspectos más trabajados por los distintos enfoques. Siguiéndolos, puede decirse que las cuatro interpretaciones posibles de por qué surge un movimiento social serían las siguientes:
- aparecen cuando se dan tensiones estructurales o expectativas no cumplidas;
- aparecen cuando algunos seres humanos están dispuestos a invertir tiempo y esfuerzo para dotar de voz pública a un problema social;
- aparecen de acuerdo con los desarrollos societarios y con los cambios en las sociedades más avanzadas;
- aparecen cuando en el contexto político se da una oportunidad política.
Ninguna de las explicaciones es errónea. Tal y como demuestra la investigación de movimientos contemporáneos, la aparición de un movimiento nuevo se relaciona con la presencia de un problema político o social que no encuentra solución presente o cuando las expectativas de un grupo social no se cumplen. Es necesario también que algunas personas, en el inicio de la formación del movimiento, estén dispuestas a invertir un tiempo considerable de su vida cotidiana y a desarrollar una estrategia política virtuosa a fin de dar voz pública al movimiento. Si se suman los rasgos macroestructurales de una sociedad (el avance, por ejemplo, de las tecnologías de la información), todavía puede conocerse más del surgimiento del movimiento social. Y todo ello se acelera cuando se da una oportunidad política favorable. Por tanto, un planteamiento de investigación debe tenerlas en cuenta como hipótesis para señalar lo siguiente:
- A más tensiones estructurales y expectativas no cumplidas, más posibilidades de que surjan procesos que den lugar a movimientos sociales.
- A más personas dispuestas a invertir tiempo para diseñar una estrategia que haga visible una causa social, más posibilidades de que surjan procesos que den lugar a movimientos sociales.
- A más cambios en la organización societaria, más posibilidades de que surjan procesos que den lugar a movimientos sociales.
- A más cambios y realineamientos en las estructuras políticas, existen más oportunidades, más posibilidades de que surjan procesos que den lugar a movimientos sociales.
Todas ellas son casuísticas de la formación de movimientos sociales que deben tenerse en cuenta. En general podría decirse que para la explicación del surgimiento de un movimiento social debe atenderse a:
- las condiciones estructurales de una determinada sociedad, esto es, lo que incluye y sobre todo lo que queda excluido;
- las condiciones de organización de una acción colectiva, y
- la aparición de una oportunidad política.
Cuando se dan las tres, eclosionan los movimientos sociales, surgen con toda su fuerza, adquiriendo lo que Sidney Tarrow (1997) llama «el poder en movimiento». El estudio del surgimiento de los movimientos sociales debe dar por tanto cuenta de al menos las tres explicaciones: ¿Qué sucede en las instituciones sociales? ¿Cómo se organiza en sus inicios la acción colectiva que da lugar a un movimiento social? ¿Cómo reacciona el contexto político y social a la emergencia del movimiento, esto es, encuentra solo personas adversarias o, por contra, encuentra algunas aliadas?
3. Actividad política y social. Los distintos enfoques los han resuelto parcialmente, especialmente los más contemporáneos. Destaca especialmente la aportación del enfoque de los «nuevos» movimientos, que, pese a referirse específicamente a unos movimientos con un corte histórico determinado, han aportado elementos muy significativos para el estudio del tipo de actividad de los movimientos: el trabajo en red, la democracia interna, el enfoque hacia los valores nuevos dentro de una sociedad, por poner algunos ejemplos ilustrativos.
No obstante, a ello debe señalarse que analizar satisfactoriamente la actividad de los movimientos cubre un abanico más amplio que implica prestar atención al estudio de las siguientes áreas: su dinámica de acción colectiva, el tipo de reivindicaciones que defienden, las demandas que realizar al sistema político y social, incluyendo a otros grupos sociales, la organización interna del movimiento, y a la continuidad en el tiempo y los mecanismos que la posibilitan.
El impacto de los movimientos sociales
Analizar el impacto de los movimientos significa determinar dónde el movimiento ha pretendido generar influencia y, por tanto, modificar parcial o totalmente las instituciones y estructuras sociales. ¿Ha pretendido influenciar –y lo ha logrado o no– en la opinión pública y en la sociedad? ¿Ha pretendido, además –y lo ha logrado o no– influenciar a las instituciones y estructuras sociales que «organizan» las sociedades a fin de acometer cambios en ellas?
El estudio, por tanto, del impacto es sumamente interesante para dar cuenta de la estabilidad y el cambio social en una determinada sociedad. Pero no por ello fácil. Cuando se producen transformaciones en los sistemas sociales, culturales, políticos o económicos, usualmente no es tan visible el papel de los movimientos en esa transformación. No siempre cuando se aprueba la ley de dependencia, la ley contra la violencia de género, el matrimonio no cisheterosexual, el reciclaje de las basuras o el aumento de los tramos impositivos a las rentas más altas, sabe encontrarse en el inicio un movimiento social emergente que dio voz pública a esa problemática. Como, dando un salto histórico hacia atrás, sucedió con la jornada de trabajo de ocho horas o el voto de las mujeres, dos cuestiones que un día se aprobaron por parte de los distintos sistemas políticos, pero que en sus inicios fue una demanda de movimientos nuevos en su época. En resumen, o dicho en otras palabras, a menudo los movimientos cuando tienen impacto ya no son propiamente movimientos, sino que algunos, o todos, los actores políticos han hecho suyas sus demandas. Esta es la situación que más se repite en las sociedades contemporáneas. No obstante, algunas veces también tenemos otros impactos. En las líneas que siguen a continuación se tratará de sintetizarlas. Las más esenciales son las siguientes:
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- El surgimiento de nuevas demandas. La actividad de los movimientos sociales origina la aparición de nuevas demandas en una determinada sociedad. El movimiento por los derechos civiles en los Estados Unidos de la demanda de igualdad efectiva entre negros y blancos. El movimiento LGTBI+, en el conjunto del planeta y con especial fuerza en las dos últimas décadas, ha generado demandas de reconocimiento de formas de afectividad y sexualidad diferentes a las cisheterosexuales. El movimiento antimilitarista de la década de los noventa en España hizo surgir la demanda de la objeción de conciencia. Todos ellos, y muchos otros, ilustran la emergencia de demandas, las cuales a partir de entonces requerirán respuesta por parte de los sistemas sociales y políticos.
- El surgimiento de nuevos actores sociales y políticos. Paralelamente al surgimiento de las nuevas demandas y a los nuevos temas, aparecen nuevos actores sociales y políticos que pretenden, en algunos casos, impugnar a los viejos y, en otros casos, ser partícipes de las asociaciones que merecen ser escuchadas por los actores políticos ya establecidos. Estos nuevos actores son, utilizando de nuevo a Tarrow, fantasmas de la ópera, esto es, personas y grupos que no proceden de las élites convencionales.
- La colisión con los actores políticos «tradicionales». Los nuevos actores colisionan con los tradicionales (normalmente partidos políticos y otras organizaciones y asociaciones previamente existentes), que se disputan la representación de una zona de la realidad social.
Todos estos son los elementos que deberían tenerse en cuenta a fin de estudiar adecuadamente un determinado movimiento social. Se sintetizan en la tabla siguiente:
Tabla 7. Elementos de estudio de los movimientos sociales
| Lógica del movimiento | Impacto del movimiento |
| 1. Identificación a. ¿Por qué ser un MS? b. ¿Qué tipo de MS? c. Composiciones sociales |
1. Sobre la sociedad: nuevas demandas |
| 2. Surgimiento a. Condiciones estructurales b. Acción del movimiento c. Oportunidad política |
2. Sobre el sistema político y social: nuevos actores y colisión |
| 3. Actividad a. Dinámica acción colectiva b. Reivindicaciones c. Organización interna d. Temporalidad |