3. Los movimientos sociales: ¿qué son?, ¿por qué estudiarlos?, ¿cómo estudiarlos?

3.4. Elementos adicionales para la investigación en movimientos sociales

3.4.5. La escucha como superación de la mirada academicista

Un tercer elemento adicional trata de aprender y escuchar a los movimientos y a las personas que deciden optar por este tipo de agregación humana. Los movimientos ofrecen en sus propios espacios, o en diversas instituciones culturales, cursos, seminarios, elaboran publicaciones, imparten talleres, realizan documentales, diseñan sus propias webs y blogs que facilitan informaciones y reflexiones muchas veces más interesantes que las que ofrece la academia, que en demasiadas ocasiones se pierde en una suerte de vacío teórico con poco o nulo aterrizaje en la realidad.

Los movimientos empiezan a convertirse también en productores de conocimiento. La construcción de una teoría crítica por parte del feminismo, y su desafío a la ciencia convencional es buen ejemplo de ello. En esa misma lógica cabe situar al ecologismo, al software libre, a la web 2.0 o a las diversas iniciativas de autoformación que generan los movimientos sociales. No cabe duda de que quien desee acercarse a la temática de los movimientos sociales encontrará en estos espacios información más útil, más práctica y, por tanto, más posible de generar nueva teoría. Es evidente, a la vez, que las reflexiones que desde allí emergen parten de la escucha: los y las activistas conocen mejor la temática, lo que los ha llevado a participar en un movimiento social. Y, por tanto, la tarea de quien sienta curiosidad por los movimientos sociales es, antes que nada, conocer a sus participantes, escuchar sus problemáticas y sus razonamientos.