4. Trazando el camino hacia la institucionalización de los movimientos sociales

4.2. La institucionalización como cambio del modelo organizativo

4.2.4. La burocratización y la prestación de servicios

El Estado priorizaría la inclusión en la agenda política de aquellos movimientos sociales con estructuras burocratizadas y centralizadas. Una burocratización que se desarrolla mediante la interacción con el Estado y los partidos políticos (Young-hwa Kim, 2005, p. 14):

«las estructuras burocráticas disponen de la presencia de un líder central que es autorizado a actuar en nombre de los/as actores colectivos, reduciendo la distancia entre los niveles locales y nacionales (como en el caso de las estructuras federales del movimiento) y disminuyendo la confusión y el desacuerdo durante las interacciones entre los/as miembros del movimiento social».

Entre los cambios estructurales y organizativos que produce la burocratización, se destaca la complejidad que adquieren las tareas organizativas en el ámbito administrativo y jurídico, así como unas acciones menos reivindicativas y más centradas en la prestación de servicios financiados, en la mayoría de los casos, con dinero público.  En este caso, el Estado mantiene la función de regular y financiar los servicios, mientras que las asociaciones, ONG o empresas, se encargan proveerlos y gestionarlos. De esta manera, las asociaciones se enfrentan a una cultura estatalista que les permite participar en el contexto institucional, a pesar de las posibles consecuencias, como por ejemplo:

  • Un mayor control por parte del Estado sobre el asociacionismo, sometiéndolo a un «sistema de vigilancia y control local» (Tilly, 2004, p. 285).
  • Una desresponsabilización institucional, ya que existe un menor compromiso por parte de las instituciones para resolver las problemáticas sociales, así como una mercantilización y neoliberalización del bienestar social (Kriesi, 2016) mediante la privatización y comercialización de servicios a cambio de dinero público (Funes, 2011). Por eso, a menudo se reivindica que algunos servicios sean prestados directamente por la Administración pública.
  • Una desmotivación por parte de las personas activistas y una pérdida de representatividad que se traduce en la aparición de «nuevos lobbys» (Della Porta y Diani, 2011, p. 308).